lunes, 25 de febrero de 2008

¿La gente responde?

Me pregunta grechen -que hay que ver lo que pregunta, pero me gusta porque al menos me lee y además me pone fácil de que hablar- que si la gente de mi centro responde cuando se le encarga alguna cosa. Y entramos aqui en un tema que me gusta mucho: la libertad. No sé si abordarlo hoy, que es monday again, y again un poco asco de monday. Pero como poco importa que sea monday o no, allá vamos, y a hablar de la libertad toca. La gente sí que responde. Responde, por que quiere responder. Como en todos sitios, algunos días respondemos mejor que otros, o nos salen mejor las cosas, pero respondemos. Incluso algunos días podemos responder que no, pero respondemos. Y eso pasa en mi centro. Las que viven conmigo, están aquí porque quieren. O mejor -y esto es lo más interesante, y lo que realmente te lleva a responder- porque Dios quiere que estemos. Cuando hablo sobre esto con algunas personas, me preguntan como tengo tan claro donde quiere Dios que esté y qué quiere que haga. Me recuerda a una grandiosa intervención de uno de mis sobrinos en la boda de una de mis hermanas. Al escuchar que el sacerdote decía que la celebración del matrimonio no era únicamente un acto social, sino que íbamos a escuchar la palabra de Dios, absolutamente perplejo de lo que estaba oyendo, y sin recatarse del volumen de su voz, comentó sorprendido "¿de Dios?". Sí de Dios, pero de eso hablaré en otra entrada. La gente responde, responde porque quiere. Responde con libertad, responde con libertad a un compromiso que cada una hemos adquirido -valga la redundancia- con libertad. Hasta pronto.

jueves, 21 de febrero de 2008

Relax, relax...

Os dedico esta canción que a veces me pongo para momentos de relax. Espero que os guste.


miércoles, 20 de febrero de 2008

Muy interesante

Dejo, para el que le interese, una homilía de San Josemaría, que me parece que explica muy bien lo que cuento de encontrar a Dios en todo lo que hacemos. Espero que os guste y sirva. Saludos.
http://www.escrivaobras.org/book/conversaciones-capitulo-8.htm

martes, 19 de febrero de 2008

Entramos en lo de colegial

Me ha hecho gracia, porque al empezar esta entrada he pensado mirar en un diccionario el significado de la palabra colegial, y pone en una de sus acepciones -además de joven inexperto y tímido- "el que monta mal a caballo". Digo me hace gracia porque precisamente el otro día viví la experiencia de montar en uno y la verdad es que no se me dió del todo bien. Así que también en este aspecto me veo algo colegial.
Volviendo a nuestro tema, colegial -en relación a la forma de "mandar" en el Opus Dei- se refiere a que, a pesar de ser la directora de un centro, nunca decides nada sola. Por otra parte, en las familias, o en muchas organizaciones, también se funciona así. En mi caso, y en el de todos los centros, cuento con tres personas, que forman lo que se llama el "consejo local", para el trabajo de organizar la vida del centro, las actividades que en él se realizan, etc. Así que, con ellas decido lo que podemos ir haciendo. Aunque la verdad, lo que procuramos, por que de eso se trata y es lo que más me gustaría conseguir, es intentar que a través de nuestras decisiones, se viva lo que Dios le hizo ver a San Josemaría. En realidad, un director del Opus Dei, es como un defensor del espíritu de la Obra. No sé si se entiende. Volviendo a la entrada "ahora sí que cuento", un director es el que está pendiente -junto con el resto de personas de la Obra de su centro- de que de verdad se encarne en cada uno ese mensaje que hay que recordar, (sigo haciendo referencia a la anterior entrada) de que podemos encontrar a Dios en todas las situaciones de nuestra vida. En resumen, se trata de que si una persona que no conociera de nada el Opus Dei, al entrar en un centro, pudiera decir: yo no sé muy bien que es esto, pero sólo con verlo me doy cuenta de que Dios es muy importante en este sitio, de que se toman en serio el trabajo y que procuran querer de verdad a las personas. Desarrollaré más esta idea.

lunes, 18 de febrero de 2008

¿Por sorteo?

Me pregunta grechen en el blog, cómo llega una a directora. Tengo que confesar que cuando ví la pregunta, así a bote pronto, no supe mucho que podía contestar. Nunca me he visto en la situación -no me ha deparado eso la vida- de tener que elegir a la directora de un centro del Opus Dei. La verdad es que la primera vez que me pidieron que fuera directora, al contárselo a mi familia, uno de mis hermanos, extrañado comentó: "y eso...¿es por sorteo?". Me imagino que no. Lo único que sé, es que no se necesita un título especial (yo soy periodista), ni es una condecoración, ni significa ser más o mejor que los demás, ni llevar más tiempo en el Opus Dei, ni tener más edad... no sé. Cuentan que San Josemaría al darle a un Numerario un encargo de gobierno en la Obra, y ante la duda del candidato de saber hacerlo, le contestó de forma cariñosa y bromeando, que se lo pedían a él porque no había otro. Así que, no sé dar un criterio, y la verdad es que no creo que lo haya. Lo que sí que puedo aportar es lo que yo intento hacer a la hora de repartir los distintos encargos que en mi centro tenemos que realizar. Procuro pararme y pensar en cada una, en su forma de plantear las cosas, en sus aficiones, en el tiempo de que disponen, en sus gustos, en sus capacidades... y en función de eso distribuyo las cosas de la forma que creo mejor. Por otra parte, no lo decido ni lo pienso yo sola. Todo en la Obra es "colegial", algo que explicaré en mi próxima entrada. Hasta la próxima.

viernes, 15 de febrero de 2008

Y ahora sí que cuento

Hoy me he propuesto darle algo más de contenido a mi blog. He pensado que lo primero que puedo contar -para situar al que quiera situarse- es, que es esto de ser del Opus Dei. En breve: el 2 de octubre de 1928, Dios le hace ver a San Josemaría que cuenta con él para recordarle a everybody-como dirian los ingleses- que se puede ser santo -cristiano en serio- en medio del mundo. Es decir, que no sólo los que dejan las cosas del mundo para dedicarse exclusivamente a Dios -cosa que está muy bien y olé y gracias a todos los religiosos/as- pueden ser santos de primera; sino que cualquiera puede dedicarse exclusivamente a Dios, si se da cuenta de que está en todo lo que hace: el trabajo, la familia, la amistad, los momentos de descanso... todo.
Así que volviendo a ese dos de octubre, Dios cuenta con San Josemaría, para que difunda ese mensaje, y (llegamos a la acción), le pide que funde una institución en el que las personas que formen parte de ella, con su propia vida, recuerden o más bien "encarnen" (de día y de noche como la de las empanadillas y por aquello del body) ese mensaje a la vez que ellos lo ponen en práctica. Todo un reto. Y en eso estamos en el Opus Dei desde 1928 hasta que esta movida del mundo se termine.

De nuevo estoy conectada


Una breve entrada para deciros que no me ha faltado constancia, me ha faltado conexión a Internet. Pero por fin hoy he logrado recuperar mi conexión y ya estoy aqui de nuevo. En la próxima entrada contaré algo más de lo que hago exactamente.

lunes, 11 de febrero de 2008

Lo que se dice mandar mandar...

Lo prometido es deuda y aqui estoy de nuevo en el blog. Aunque la verdad es que no se me ocurre mucho que contar, porque desde mi última (y primera publicación) lo que se dice mandar mandar, he mandado más bien poco. Así que poco puedo contar hoy de mi ejercicio de directora. Resulta que este fin de semana hemos celebrado el cumpleaños de una de mi centro, y como cumple nada menos que cuarenta, para que no se desanime con el cambio de década, hemos intentado celebrarselo por todo lo alto. Así que como se trataba de que ella lo pasara bien, hemos hecho todo al gusto del consumidor. Y como el que manda es el cliente, y el cliente siempre tiene la razón, poco he podido ejercer. Pero ya que hoy es monday (como diría Gomaespuma "que asco de monday") procuraré retomar los papeles, para así tener algo más que contar en el blog mañana. Pero por aquello de la constancia, algo tenía que poner.

viernes, 8 de febrero de 2008

¿Directora de una sucursal del Opus?

La verdad es que no sé por qué empiezo este blog. A lo mejor porque está de moda y me hace gracia lo de poder contar a alguien, alguna cosa de tu vida. Pero no es la moda lo que ha hecho que me decida a empezar. Tengo treinta años -recién cumplidos!!, así que casi veinteañera-, y algo más de cinco dirigiendo un centro del Opus Dei. Sí, soy del Opus Dei, Numeraria. Y directora de un Centro. En ocasiones me preguntan, pero ¿qué haces exactamente cuando diriges un centro del Opus Dei? Lo definitivo ha sido, que hace unos días, comiendo con una amiga de la Universidad, me dijo "que orgullo tener una amiga directora de una sucursal del Opus". Me hizo gracia el asunto: ¿realmente tengo yo una sucursal del Opus? Y me he lanzado a contar, para el que quiera leerlo, de qué va esto de ser directora. Trataré de ser constante, pero a ver que sale. De momento ahí queda mi primera publicación. Ojala tenga futuro. En próximas entregas- ahora que se ha puesto tan de moda esto de las series- iré contando lo que podría ser un 24 horas, pero en directora del Opus Dei. Que también tiene su emoción y su intriga. Hasta pronto.