lunes, 18 de febrero de 2008

¿Por sorteo?

Me pregunta grechen en el blog, cómo llega una a directora. Tengo que confesar que cuando ví la pregunta, así a bote pronto, no supe mucho que podía contestar. Nunca me he visto en la situación -no me ha deparado eso la vida- de tener que elegir a la directora de un centro del Opus Dei. La verdad es que la primera vez que me pidieron que fuera directora, al contárselo a mi familia, uno de mis hermanos, extrañado comentó: "y eso...¿es por sorteo?". Me imagino que no. Lo único que sé, es que no se necesita un título especial (yo soy periodista), ni es una condecoración, ni significa ser más o mejor que los demás, ni llevar más tiempo en el Opus Dei, ni tener más edad... no sé. Cuentan que San Josemaría al darle a un Numerario un encargo de gobierno en la Obra, y ante la duda del candidato de saber hacerlo, le contestó de forma cariñosa y bromeando, que se lo pedían a él porque no había otro. Así que, no sé dar un criterio, y la verdad es que no creo que lo haya. Lo que sí que puedo aportar es lo que yo intento hacer a la hora de repartir los distintos encargos que en mi centro tenemos que realizar. Procuro pararme y pensar en cada una, en su forma de plantear las cosas, en sus aficiones, en el tiempo de que disponen, en sus gustos, en sus capacidades... y en función de eso distribuyo las cosas de la forma que creo mejor. Por otra parte, no lo decido ni lo pienso yo sola. Todo en la Obra es "colegial", algo que explicaré en mi próxima entrada. Hasta la próxima.

1 comentario:

Grechen dijo...

La explicación que dices me ha convencido. Lo del sorteo y la magia siempre me ha parecido un poco arriesgado, por no decir irresponsable...
Me encanta que pienses en tu gente ¿Y te responden realmente?