viernes, 28 de marzo de 2008

Entramos -por fin- en el tema

Y digo por fin, por que me imagino que mi querido público (si es que lo tengo) estará diciendo: "a ver si ésta, se digna a hablar ya de lo del tema del dinero, porque venga a anunciar, pero después ná". Así que allá voy. La idea es que cuando uno se hace del Opus Dei lo entrega todo. ¿Qué significa todo? TODO. Su tiempo, su vida, sus capacidades. Las pone al servicio de Dios, para lo que Él necesite. En el caso de los numerarios (todos tenemos la misma vocación, todos estamos llamados a vivr la santidad en el medio del mundo) lo que nos diferencia es que tenemos una disponibilidad completa para lo que la Obra necesite. Que haces falta en un sitio, a ese sitio, que haces falta en otro, al otro... que te estás empezando a marear, pues lo dices. Y dentro de esa entrega, uno entrega también su sueldo, que utiliza para mantenerse, y lo que sobre, para sacar adelante lo que haga falta en ese momento en la Obra, bien sea tu centro, el de al lado, un centro en el Congo... Seguiré explicando en otra entrada que si es muy larga, nadie la lee. Hasta pronto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusta lo que cuentas,¿donde hay mas centros del Opus Dei además del de El Congo? ¿Cada cuanto tiempo suelen cambiar de centro los numerari@s?

Anónimo dijo...

Sí, el tema del dinero nunca ha estado claro en el Opus Dei. Dices que entregas el sueldo, gastas lo que necesitas y el resto para las necesidades de la institución, pero, no debería ser? cobrar el sueldo, gastar lo que se necesite y entregar el resto. ¿cómo sabes lo que gastas?¿lo que se necesita para vivir?