lunes, 19 de mayo de 2008

Disfutar la vida y que los demás la disfruten

Ayer os contaba que me gustó mucho el libro de Delibes de Señora de rojo sobre fondo gris. Y la verdad es que lo recomiendo. Siguiendo con lo de disfrutar la vida y hacérsela disfrutar a los demás, me ayudó mucho una frase que dice Delibes en su libro hablando de su mujer. "Solo su presencia aligeraba la pesadumbre de vivir". Buena meta que solo con llegar nosotros a un sitio digan: menos mal que ha llegado. Que mi presencia aligere la pesadumbre de vivir. Y para esto también ayuda -y cómo- lo de la presencia de Dios. Pensará mi querido público que esto de la presencia ayuda en todo. Y que el cristianismo es un chollo. Y es que lo es. Cuando uno vive con la serenidad y seguridad de tener a Dios pendiente de él, y sabe descubrir que detrás de cada persona, puede encontrar al mismo Dios, cómo cambia el trato con los demás. Y esto sí que es todo un reto. A veces me preguntan mis amigas, mi familia, como podemos vivir diez en mi centro y no tirarnos los trastos a la cabeza. Se imaginan que esto será un tipo mujeres al borde de un ataque de nervios o algo así. Pero no. Mañana en mi próxima entrada desvelaré los secretos secretosos de como vivir con diez y no morir en el intento. Viva la intriga!!!!

1 comentario:

Ángel dijo...

Acabo de descubrir tu blog. Muy bueno y muy claro.