viernes, 23 de mayo de 2008

Los secretos secretosos de los trastos

Allá vamos. Este blog ha conseguido la exclusiva de los trastos. Lo que todo el mundo quiere, ha querido y querrá saber sobre los trastos de las del Opus lo publicamos hoy por primera vez en la historia de los trastos, en el blog que más querido público tiene (sesión matinal animación...). ¿Hay trastos? Sí, hay trastos, trastillos, trastoncios y trastucios. Los mismos trastos, trastillos, trastoncios y trastucios que en todas las casas. Los del Opus somos normales hasta en lo de los trastos, trastillos, trastoncios y trastucios. Y es que en la life lo de la convivencia no es fácil. Pero como pasa a todo hijo de vecino, cuando uno pone buena voluntad, sabe ceder, pedir perdón, etc., las cosas van saliendo. Eso sí, tenemos la suerte de contar again con lo de la presencia de Dios. No es que esté yo obsesionada con lo de la presencia, es que cuando uno se sabe hijo de Dios y vive conforme a esta condicion, todo es más fácil. ¿Hijo de Dios? Esto lo abordaré en el próximo capítulo, que hoy no estoy demasiado profunda. Ale, buen fin de semana y ya os contaré de mis técnicas para no olvidar nada. Good bye.

2 comentarios:

Javier dijo...

Pero no has contado casi nada: ¿os peleáis o no? ¿no hay intrigas? ¿no hay gente que no aguantas? ¿qué hace la gente del Opus cuando otra persona del Opus también le hace una jugada? Esto si que son exclusivas...

Anónimo dijo...

No sé si te das cuenta, pero coincido con Javier en que no cuentas na de na. Siempre estás prometiendo y no llegas a explicar nada en pofundidad ¿cuál es el sentido de este blog?