viernes, 9 de mayo de 2008

Ole,ole,ole!!!!

Lidia,eres una tía grande. Estás ya que lo tiras con el blog (bienvenidos a mi sesión matinal de animación personal). Admitirlo. Al nacer este blog parecía que la cosa no iba a funcionar, y ahora me levanto todos los dias con un gusanillo dentro que me lleva al ordenata. Me he enganchado al blog!!! Espero no llegar a la adicción pa no tener que cortar de cuajo. Nada de adicciones. Pero tranquilo -amado público de ayer (es un truco para que leáis mis otras entradas)- que dominaré la adicción para no dejaros sin blog. Así que aqui sigo. Y además hoy me he levantado con ganas. No sé si porque ya es viernes y no monday -los que me leen entederán lo del monday (again truco para que me leáis)-o por qué, pero el caso es que me he levantado con fuerza. Así que sigo con lo de rezar. No es qué rece dos ratos al día (lo expliqué en otra entrada, esto no es truco, es por que sino, no se sabe de qué hablo, así que a leerme!!) y ya me olvide de Dios el resto del día. Se trata de no olvidarse. O más bien de descubrirle. Porque está en todo lo que hacemos los hombres -y las mujeres claro-. Os dejo con el capítulo de Presencia de Dios, de Camino, un libro de San Josemaría. Para los que de verdad quieran enterarse mando deberes. Leérselo, y continúo la explicación en la próxima entrada. Animo con el viernes. Y con los deberes.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Acabo de encontrar tu blog, me gusta, si quieres visita mi canal de youtube por si te sirve algo, te leo, ok?

H. H. dijo...

Pues mira, yo te lo digo claramente: no te voy a leer. Pero a diferencia del spammer de youtube, te voy a poner un link en mi radical-blog.

Anónimo dijo...

Me encanta que te des ánimo tu sola, eso está bien, y que huyas de caer en la adicción, el gran peligro de internet, y para ti si eres directora de un centro del opus dei sería grave porque dejarías de atender a las personas que viven contigo y participan de las actividades que organizais. Mucho ánimo y sigue así aunque parezca que este blog no tiene muchos lectores.