miércoles, 7 de mayo de 2008

Volviendo a los poderes

La verdad es que sé que tengo pendiente hablar de lo que es rezar. Ya dije en mi otra entrada, que rezar era hablar con Dios. A mucha gente le parece sorprendente que uno pueda hablar con Dios. Y en cierto modo lo es. Más que sorprendente, es increíble que a Dios le pueda importar lo que nos pasa a los terrestres. Pero no solo es que le importe, sino que Él mismo dijo en la Biblia, que "son sus delicias estar con los hijos de los hombres". Amos, que le hace ilusión que vayamos a contarle nuestras cosas. Yo procuro dedicar todos los días dos ratos -uno por la mañana y otro por la tarde- a contarle a Dios mis cosas. Y me ayuda. ¿y el resto del dia que hago? Lo sabrán en mi próxima entrada. Ya dije que esto iba a tener más intriga que un capítulo de 24 horas!!!! Hasta la próxima.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad es que si que me intriga el asunto. Me gusta lo que cuentas. ¿Te gusta lo de rezar? ¿sale fácil? A mi se me haría raro. Animo con el blog

Anónimo dijo...

Sí, la verdad es que hay mucha intriga y na de na. ¡A ver cuando te lanzas a contar algo interesante!