viernes, 13 de junio de 2008

Seguimos con la Champions

En mi penúltima entrada contaba que me gustó mucho una entrevista que le hacían a un periodista recién ordenado sacerdote. Espero que os haya gustado. Si no la habéis leído hacedlo, que de verdad creo que vale la pena. Y decía también que me siento identificada con lo de que la vida cristiana, convierte el día a día en una auténtica Champions. Y es que para un cristiano ningún día es como los demás. Me hacía mucha gracia, cuando era pequeña, un anuncio de cerveza que representaba el día a día de un guaperas, muy monótono de monday a friday. Pero en el weekend se lo pasaba bomba con su super cerveza. Digamos que los cristianos tenemos todos los días la suerte de tomar la cerveza de saber que todo lo que hacemos tiene sentido. Y cada día es como un reto: desde que me levanto hasta que me acuesto Dios espera que haga muchas cosas grandes a través de lo pequeño que puedo ir haciendo. San Josemaría decía "De que tú y yo nos portemos como Dios quiere no lo olvides, dependen muchas cosas grandes" Qué distinto vivir así. Y muchas veces rectificando. Pero de esto hablaré mañana -en honor a mi anónimo preferido- y para que no sea una entrada muy larga y nadie la lea. Y porque he quedado a comer con unas amigas, y si no corto ya, no llego. Hasta mañana.

2 comentarios:

Alicia dijo...

Coincido totalmente en lo de la cerveza, si no fuera por esa visión transcendente del cristianismo nuestra vida aquí en la tierra no tendría ningún sentido. Me encanta esa cita que has elegido de san Josemaría. Espero que mañana cuentes cómo te ha ido con tus amigas?

Anónimo dijo...

Eso "de que tú y yo nos portemos como Dios quiere", como Dios quiere no lo olvides nunca. Creo que no hacen falta más comentarios a este post.