martes, 17 de junio de 2008

Seguimos con lo de rectificar

Cada día una champions!!! Y es verdad!! A lo mejor my dear publico se piensa que todas las noches en mi centro nos ponemos antes de irnos a la piltra, la conocida musica de Queen de We are the champions (esto lo sabía antes de conocer a Vaughan). La verdad es que no lo hacemos, aunque realmente sería animante. A lo mejor incorporo esa música a mis sesiones matinales de animación personal. Pero no. Por las noches no nos ponemos música. Lo que sí que hacemos es ir unos minutillos al Oratorio o Capilla y preguntarle a Dios cómo ha visto nuestro día. Cada una en personal, claro. No se trata de hacer una introspección psicológica y profundísima. Se trata de ver con Dios que cosas han ido bien -y darle gracias- qué cosas no han ido tan bien -y pedirle perdón- y que cosas podíamos haber hecho mejor -y pedirle ayuda para el día siguiente-. Total, que aunque no nos pongamos la música de Queen, sí que nos vamos a la cama con la tranquilidad de que Dios es Padre y nos perdona. Decía D. Alvaro del Portillo (el primer sucesor de San Josemaría al frente de la Obra) que la contrición puede hacer del peor de los días el mejor. Pero ya seguiré explicando esto pasado mañana. Digo pasado mañana, no porque mañana no vaya a escribir, sino porque o hago una entrada insulsa o al final voy a convertirme en la Madre Predicadora... mucho ánimo con el día.

3 comentarios:

Indiana dijo...

Es muy interesante todo lo que cuentas y sobre todo cómo lo cuentas, yo que tu me pondría la canción de Queen cuando acabes cada post.

Alicia dijo...

Me encanta lo que dices, no importa que prediques (siempre que lo hagas también con el ejemplo), me trae buenos recuerdos eso de pensar en ir al oratorio por la noche a hablar de nuestro día unos minutillos con el Señor. Da gracias por tenerlo físicamente tan cerca. ¡Ah! no contaste nada de tu comida con las amigas.

Anónimo dijo...

"la contrición puede hacer del peor de los días el mejor", pero que no nos escudemos en eso para borrar nuestras omisiones y agravios al menor de nuestros hermanos. Vale