lunes, 17 de noviembre de 2008

Lunes animoso

Aqui seguimos. El fin de semana la verdad es que muy bien. Este jueves vuelvo a tener clase de Teología Natural así que os seguiré contando las historias de las dependencias. Que veo que ha tenido éxito. La verdad es que es importante lo del tema de los estudios y la formación. Yo agradezco mucho al Opus Dei todo lo que hace para que estemos bien formados. Me impresiona por ejemplo ahora, poder contar con una persona que me dé las clases de Teología Natural. Aunque cuesta (a veces pienso: "lo que me faltaba ahora es lo de la Teología") es importante saber bien las cosas, saber por qué haces lo que haces, saber explicarlo...San Josemaría decía que el Opus Dei es una gran catequesis, y en esas estamos. Por lo demás todo bien. Comenzando el lunes con ánimo -hoy no tengo sensación de asco de monday- y con una semana bastante llena. Pero lo prefiero. Sería más triste no tener nada que hacer no? Por cierto, ayer también me tocó dar el círculo. Está vez los temas fueron la confesión y una charla de la vida entendida como servicio. Os lo contaré. Ahora parece que no se lleva lo del servicio, parece que uno es un poco torrijo (como dicen las adolescentes) o algo friki si intenta que su vida sea de servicio a los demás. Para nada. Yo creo que solo somos felices cuando sabemos salir de nuestras cosas y estamos pendientes de los demás. En un punto de Surco -un libro de San Josemaría- uno de los puntos (en concreto el 19) dice "Con frecuencia viene la tentación de querer reservarse un poco de tiempo para uno mismo.. Aprende de una vez a poner remedio a tanta pequeñez, rectificando enseguida." Y tiene razón con lo de pequeñez. O salimos de nosotros mismos o nuestro mundo se queda muy muy pequeño, no damos pa más. Ánimo con el día y viva los blogeros y sobre todo mi querido público. Ha vuelto mi anónimo preferido. Muchas gracias por los ánimos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo que más me gusta es cuánto te quiere la guerrera de la luz y la capacidad de convovatoria que tienes, cada día que entro te encuentro con nuevos fans. A mi no me cuesta entender la dependencia de Dios, es más prefiero depender de Él antes que de cualquier persona, pues ésta te puede traicionar y en cualquier caso te decepcionará porque no sé por qué extraña razón siempre esperamos demasiado de los demás. Con esto no quiero decir que desconfíe de la gente, sólo (como decían en una película que me gusta mucho)del demonio que llevan dentro, es decir. que siempre nos podemos equivocar (precio que pagamos por dar un puñetero mordisco a una manzana)y sin embargo Dios jamás lo hace por eso prefiro depender de Él.Un saludo